25 abr. 2018

Nada, de Carmen Laforet

La mejor forma de describir mi lectura con Nada es decir que ya tiene marcadas citas en la primera página. Recuerdo el día que lo compré exactamente: tenía dinero ahorrado y fui a la librería por excelencia de mi ciudad. Buscaba comprar un libro que me dijera algo. Recuerdo que estaba en cuclillas (la parte de clásicos estaba casi en el suelo), y vi este libro entre Rinconete y Cortadillo y Drácula. Soy sincera si os cuento que tenía un poco de miedo con cómo me iba a resultar esta historia, y quizá me ha encantado y emocionado tanto por el hecho de que nunca me hubiese esperado que fuese así.


Lo primero con lo que nos encontramos en su lectura es con Andrea. Es una chica sencilla, aunque esto no le quita importancia y profundidad. Es una estudiante de Letras que decide irse a vivir con su familia de Barcelona para poder ir a la universidad. Todo parece normal (hasta ahora). Poco a poco se nos va deslumbrando cómo es cada persona de la familia de esta chica, y cómo va haciendo su nueva vida en esta ciudad. Encontramos personajes destacados como su tía Angustias, su abuela, su tío Román, y Gloria, la mujer de su otro tío. El ahondamiento en cada uno de ellos va creciendo durante todo el libro, descifrándose cada vez más cómo son en realidad y su forma de pensar y ver la vida. En paralelo con su familia, Andrea descubre una amistad sincera y real junto con Ena, compañera de clase. Ena le da un toque de vida, alegría y frescura a la protagonista, algo que le hace bastante falta.

Como podéis ver, los personajes femeninos son los que destacan en toda la obra. En la historia relucen las creencias y el papel de la mujer en la sociedad de aquella época. Se critican muchos aspectos y acciones que existían, y todo de una manera sentimental, espiritual y con muchas, muchas reflexiones. Creo que en esto destaca Andrea, puesto que no es una persona con una personalidad fuerte para decir "se acabó aquí", y gracias a eso podemos darle vueltas y vueltas al asunto. De verdad que las reflexiones de esta chica son para tenerlas presente siempre. Algo interesante es que descubrimos cómo es la protagonista, no por ella misma, sino por comentarios u opiniones de los demás personajes. Esto le da un toque más de sencillez e inocencia a Andrea.
Es una historia que no destaca por su gran argumento, y sin embargo, cala hasta el fondo, desde mi punto de vista. Hace que desconectes un rato y te intereses por los personajes. Tanta profundidad en ellos hacen que sean reales, tan reales como vosotros o yo. Leyéndolo me he enfadado y hasta llorado: te hace sentir. A mí me ha gustado tantísimo por la forma de escribir de la autora (y los personajes, que todavía no lo he dicho 😜). Es una forma muy clara y directa de escribir, sin pelos en la lengua, pero a la vez tiene un estilo muy conmovedor. Con cada palabra atrapa y no te suelta. No recuerdo exactamente cuánto tardé en leerlo, pero de los tres días no pasa.


Algo que me sirvió bastante para disfrutar (más) del libro fue haber estado en Barcelona hace un año. En el libro se describe muy bien en qué lugar está situada la escena, y al saber en qué calle se encontraba la trama, podía imaginármelo mejor y sentirlo más. A mí, personalmente, si se trata de un libro que ocurre en una ciudad real, me encanta saber dónde está ocurriendo la cosa.

El final ocurre, cómo describirlo... de una manera natural y realista. Después de todas las etapas por las que pasa nuestra Andrea durante todo el libro, ese final es la joya final. El libro tiene tantos sentimientos encerrados que, sinceramente, no le hace falta nada más.

Para terminar decir que no esperaba para nada que este libro me conquistara tanto, y desde luego, lo ha conseguido con matrícula de honor. El estilo de la autora es extraordinario. Carmen Laforet sí que sabía crear personajes femeninos. Se lleva mis cinco ⭐ y ser uno de los libros favoritos de 2018 (o el favorito) y de mi vida lectora.

¿Lo has leído? ¿Lees clásicos? ¿Te apetecería leerlo?

25 mar. 2018

Made in Abyss

Made in Abyss
13 capítulos
Fantasía,  drama
Jul 2017
en emisión (por ahora una temp)

¿De qué trata Made in Abyss? Riko es una jovencita huérfana que habita en el pueblo Osu. Osu se encuentra en la parte superior de un sistema de cuevas llamado Abismo/Abyss (de ahí el nombre del anime). Los humanos hacen peculiares excursiones hacia el Abyss para explorar nuevas criaturas y recolectar reliquias. Riko pretende ser una de las mejores Cave Raiders, como su madre, y lucha por ello contra viento y marea. En una de sus exploraciones se encuentra con una gran reliquia: un robot con aspecto de humano. Entre los dos, emprenderán aventuras llenas de amistad y compañerismo, dolor y angustia.

Últimamente me ha dado por ver más anime (que lo tenía muy abandonado), y en una de mis aventuras por encontrar una buena historia, me he encontrado con Made in Abyss. Lo primero que vemos del anime es su animación. Aunque pueda parecer un anime para niños, os digo que no lo es. Para nada. Esta animación consigue que se sienta más unión con los personajes y con lo que está pasando en la historia. El anime consigue mostrar con matrícula de honor los sentimientos entre cada uno de los personajes y los pensamientos que van teniendo. Unido a una ambientación espectacular, sólo por lo visual que es, ya merece la pena. Pero no olvidéis: ¡alerta por escenas fuertes!

Cada personaje tiene algo que contar. Riko es una jovencita frágil, pero valiente. Reg es un chico muy sensible y miedica, a pesar de su fuerza física. Entre los dos se adentran en el Abismo preparados para luchar contra toda cosa que se pueda mover, y es por eso que entre los dos se genera una amistad que más de uno quisieran tener.  Al ir bajando por el Abismo, los humanos van sufriendo cada vez más debido a un especie de poder que hay, y por eso, Reg debe cuidar a Riko y protegerla. Esto supone que aparezca un cariño extremo entre los dos personajes, pero no os creáis que siempre es Reg el que protege a Riko (✊). En su recorrido juntos, conocen a más personajes peculiares, como Nanachi, Mitty, Malruk y Ozen. Cada uno de ellos es diferente y profundo, y aportan mucho a esta historia. Nanachi y su originalidad, Mitty me hizo llorar literalmente, Malruk es demasiado kawaii, y Ozen parece muy ruda, pero en el fondo sabemos que también es genial.
De izquierda a derecha: Mitty, Reg, Riko, Nanachi, Ozen y Malruk
Además de todo esto, Made in Abyss cuenta con una banda sonora emotiva y preciosa. Incluso, tiene toques de humor que dan un contraste con algunas escenas más duras. De verdad que me he reído mucho. Cada elemento del anime aporta justo lo que tiene que aportar para llegar a una armonía y formar parte de la historia. Yo me quedo con ganas de más. Quiero mucho más. Mi hype por la segunda temporada es e-nor-me. Los trece capítulos que tiene (por ahora) son como droga.
Si queréis ver un anime corto (por ahora), que enganche, con un argumento que lo flipas, y con personajes que te muestran emociones, este es el vuestro.

3 mar. 2018

Cosas de las que una se da cuenta cuando ordena la estantería

Limpiar la estantería es eso que haces cuando quieres relajarte admirando a tus preciosos libros, darles un nuevo toque para que luzcan un nuevo brillo. El hecho de que la mía sea pequeña es un alivio. No tengo que pasar horas y horas quitando libros y volviéndolos a poner (lo que hace que no deje de ser algo relajante para ser algo tedioso). Cuando decides ordenar todos los habitantes de la estantería, te das cuenta del amor que sientes por todos tus libros y de lo mucho que te enriquece la lectura, pero también te das cuenta de otras cosas sin tantas florituras.

1. No entran más libros. Si quiero hacerme con alguno más, uno de los que ya tengo tiene que irse. Esto me hace pensar en la cantidad de libros que tengo y no voy a volver a leer (o a leer por primera vez) y ocupan el espacio de libros que puede que sí ocupen un lugar más especial en mi vida.

2. No se trata de cantidad, sino de calidad. Tener millones de libros acumulados en una balda, ¿de qué sirve? Yo opto por tener justo los que de verdad quiero y aportan algo a mi vida. Puedes tener muchísimos ejemplares, pero no sirve de nada si no vas a tener tiempo de leértelos y de disfrutarlos.

3. Mis amigos y familiares me regalan muchos libros. Cuando me pongo a mirar todos los que tengo, me doy cuenta de que muchos de ellos son regalados por personas de mi entorno. La mayoría me los ha regalado mi madre, y cuando uno de ellos me gusta especialmente, eso hace que le tenga más cariño aún. ¿Será que se dan cuenta de que me encanta leer?

4. Quiero leer más de algunos géneros. Observando los libros nos damos cuenta de lo que tenemos, y de lo que no tenemos. Me gustaría darle más oportunidades a libros de temática feminista. Tengo alguno que otro, pero me encantaría leer más. También me gustaría leer más ci-fi, por supuesto, y leer algo de algunos géneros que no suelo leer, por ejemplo, histórica o romántica.

5. Me gustaría donar y regalar algunos de ellos. Estoy pensando en regalar y donar algunos de los que tengo. Aún así, muchos de los libros que tengo son regalados, como he dicho antes, y eso hace que me de pena (no por ellos, sino por la persona que me los regaló; aunque también pienso que si yo regalase algún libro y esa persona prefiriese no quedárselo, yo lo entendería). Tampoco los puedo vender (la mayoría) porque tienen la firma del autor con mi nombre, porque están subrayados, o porque están malgastados (eso de mal habría que verlo). Por ejemplo, los libros de la saga Crepúsculo no me los voy a volver a leer. Lo he intentado, pero que va, ya pasó de época. Aún así, fueron los libros que me abrieron realmente la mente para decir "quiero leer más" (aunque ya había leído libros antes), y es por ello que tengo un desasosiego espiritual.

6. Con una miniestantería me sobra. Muchas veces (en épocas de consumismo) he querido tener más estanterías para tener más libros, pero me doy cuenta día a día que con la que tengo (sólo una), me sobra y me da para todo lo que quiero. Si un libro me eeeeeencanta y lo volvería a leer, lo tengo en mi estantería; sino, se va o va al ebook (o eso intento).

22 feb. 2018

Consejos para estudiar (ingeniería)


Lo primero que hay que tener en cuenta cuando nos enfrentamos a un examen de una carrera de ingeniería es que normalmente son exámenes de problemas, y aunque puede haber partes de teoría, principalmente se trata de resolver problemas que nos plantean. Para ello es muy importante tener claro muchos conceptos, y hay que enfocar el estudio en saber resolver los problemas, pero con estos conceptos claros para saber aplicar lo que nos dice el enunciado, que en ocasiones parte de conceptos teóricos.

Estos consejos son parte de mi experiencia personal e información que he ido recopilando. Llevo ya cuatro años en la universidad, así que algo de idea sí que tengo. Lo genial sería que os sirviera todo, pero seguro que cada uno tiene su método y su forma de estudiar. Si compartís, podemos leerlo todos. En principio son consejos que utilizado yo, como estudiante de ingeniería, sin embargo, si estudiáis cualquier otra cosa y os sirve algo, ¡más que perfecto! Dejadme abajo qué estudiáis 🠷 ¡Empezamos!

1) Apuntes muy claros. Mi primer consejo es tener o hacerse con unos buenos apuntes. Para mí esto es esencial, es como los cimientos. Mi recomendación es utilizar muchos colores en los que veamos claramente qué es teoría, qué es un teorema, cuáles son las fórmulas que se van a  utilizar. También es importante tener buenos dibujos del contenido. Muchas veces si nos conformamos con leer el enunciado podemos quedarnos bloqueados, en cambio, si nos ponemos a dibujar —obviamente teniendo en cuenta que no estamos en bellas artes — podemos sacar más cosas en claro de las que creíamos. 
2) En casa hay que hacer bastante trabajo. Eh aquí otro punto clave de la cuestión. En casa hay que completar los apuntes, repasarlos, pedir lo que no tengamos a un compañero, imprimir las diapositivas y organizarlo todo para no perder nada, a parte de estudiar duro. Es imprescindible que tengamos claro que nada va a hacerse solo, hay que trabajar. Seguramente tengamos épocas en las que vivamos en una caverna, pero si nos esforzamos, todo saldrá bien. 

3) Calendario de exámenes. Alguna vez en el año (a la UCA, al  menos) le da por subir el calendario de exámenes de las convocatorias. Es imprescindible tener apuntadas todas las fechas de los exámenes a los que vamos a ir. Se trata de aprobarlos, ¿no? Qué mejor que tener el objetivo fichado.
4) Organización. La organización es esencial para aprovechar el máximo tiempo posible. La ingeniería es difícil, nadie dice que no, pero con organización creedme que también puedes salir —o para los que son como yo, ver series—. Para organizarnos podemos utilizar planners semanales, agendas, el móvil, lo que veamos mejor. Yo últimamente estoy utilizando unos planners que me he hecho yo misma y por ahora me van bien. Os dejo por aquí un enlace donde podéis descargarlos. Hay un calendario vista mensual de febrero, marzo y abril y un planificador semanal —es el que veis en la imagen—.

5) Método de estudio. Hay muchos métodos de estudios que pueden servirnos. Además, seguro que hay alguno con el que nos sentimos mejor y aprovechamos mejor el tiempo — comenta si quieres que haga una entrada con algunos de ellos—. En mi caso, utilizo casi siempre el mismo método que he creado yo misma —creo—. ¿En qué consiste?

  • 🔸 Organizar apuntes, ordenar, completar, pedir apuntes a amigos: se trata de tener todo el material que vamos a necesitar para estudiar disponible. ¿Te quedan apuntes por completar? Hazlo. ¿Faltaste algún día? Pide los apuntes. ¿Hay diapositivas que te harán falta? Imprímelas —si es así como las utilizas—.
  • 🔸 Estudiar, entender conceptos, mirar ejercicios hechos en clase. Empaparte: en este punto se trata de estudiar en sí. Mirarlo todo muy bien y entender cada cosa que estamos haciendo —porque hay que entenderlo todo, ¿verdad?—.
  • 🔸 Hacer esquemas, resúmenes, formularios, mapas conceptuales...: se trata de que construyamos los recursos que vamos a utilizar, como los que ya he nombrado o los que vosotros mismos utilicéis. 
  • 🔸 Hacer ejercicios para asimilar conceptos: al final, el examen va a ser de problemas —casi siempre—, así que habrá que empezar de algún modo a practicar. Empieza por lo sencillo, ya irás haciendo cosas más complejas.
  • 🔸 Exámenes anteriores o ejercicios de mayor nivel
  • 🔸 Repasos: algo tan importante como un repaso puede librarte de un suspenso. Aprovecha los resúmenes, esquemas y todo lo que hemos hecho antes para, a simple vista, recordar muchas cosas que ya teníamos un poco olvidadas.

A pesar de hacer todo esto —o cosas similares que le sirvan a cada uno— y más, aún así hay veces que no es suficiente para aprobar un examen.  No te desanimes, sigue intentándolo y seguro que para la próxima lo logras. De todas formas, os digo que una nota no define lo que sabes y lo que no sabes, no demuestra quién eres. ¡Ve a por ello! 

Contádme abajo cómo lo hacéis vosotros, ¡¡me hace mucha ilusión!!

19 feb. 2018

Mis imprescindibles para estudiar/trabajar

Esta semana empieza el segundo semestre y con ello vuelta a la rutina, aunque esta vez un poco especial. Ya no voy a estudiar tanto, sino hacer el proyecto final y algunas cosillas que vayan surgiendo. En estos días, mientras he intentado ser productiva, me he dado cuenta de que tengo algunos hábitos ya hechos a la hora de ponerme a trabajar y quería compartirlo con vosotros. En instagram (@ingeniera_letras) publiqué una foto haciendo un poco de spoilers y me sorprendió bastante la bienvenida que le disteis. Y bueno, ¡allá vamos! Espero que os sea útil.

1) Música. La música es algo que me mantiene concentrada y me motiva bastante, es por eso que no puede faltar. Me da ese ambiente que  necesito para seguir escribiendo en el ordenador o para seguir haciendo ejercicios. Cuando se trata de estudiar de memoria (teoría), no hay música que valga, pero como casi nunca estudio cosas así, siempre suelo tener música puesta. 
¿Qué música escucho?
Fácil. Algo que no sea para montar una fiesta y que permita trabajar a gusto. Suelo escuchar los típicos directos 24 horas de música chill out. La verdad es que me va muy bien. Sino, con alguna banda sonora de alguna película me viene de perla.

2) Forest. Es una aplicación para móvil para no tentar a la suerte y perder el tiempo con el móvil. Eliges el tiempo en el que quieras estar trabajando y mientras la aplicación planta un árbol. Si miras el móvil, el árbol se muere. También te manda mensajes de motivación, y si enciendes la pantalla del móvil, te incita a seguir en lo tuyo. Además, por si fuese ya poco, trae música relajante —que nunca falte—, y cuando vayas consiguiendo más puntos (cada vez que termines un ciclo), puedes desbloquear más canciones. Es genial. 

He averiguado que también existe como expansión de Google Chrome. Incluso te deja elegir las webs que son "lista negra" y "lista blanca".

3) Notas. Muchas veces se me ocurren ideas sueltas o me acuerdo de cosas que tenía por hacer, por eso siempre intento tener a mano post-its, folios en sucio o un cuaderno de notas. Notas por todos lados —hasta en la sopa—.
4) Goodtime. Otra app. Esta vez es para utilizar el método Pomodoro. A grandes rasgos consiste en estudiar/trabajar durante 25 minutos y descansar 5. Una vez que hayamos completado este ciclo cuatro veces, se dice que hemos hecho un pomodoro. En esta aplicación (en Android, pero para mac también hay muchas) puedes personalizar los tiempos y te va avisando de qué te toca hacer. Viene genial para no tener que estar programando ningún cronómetro, lo hace todo solito.

5) Vídeos. Cuando tengo que hacer ejercicios para estudiar o porque sean parte de un trabajo, necesito algo que me de más vidilla, y algo que me sirve mucho es poner vídeos de YouTube. También hay que tener cuidado de qué ponemos a ver si nos va a hacer dejar de trabajar. En mi caso, suelo poner:


6) Agenda. Una forma rápida de ver lo que nos queda por hacer, de tener claro cómo vamos y ver nuestros objetivos es tener la agenda a mano. Podemos hacerlo en un dispositivo digital o a mano.
Para hacerlo a mano vale con:

  • ⚫ Agenda normal que tengamos por casa
  • ⚫ Calendarios, planificadores... 

Para hacerlo de forma digital os recomiendo:

  • ⚫ Google Keep: es una aplicación de google —puedes encontrarlo donde mismo sale Gmail y Youtube— que te permite poner muuuuchos pos-its para tenerlo todo guardado. Se puede compartir con amigos para hacer listas en conjunto, por ejemplo. En el móvil también tiene app y se vincula con la del PC.
  • ⚫ Calendar Google: otra aplicación de Google —pero qué de cosas tienes, Google— para hacer nuestro calendario.
  • ⚫ Bloc de notas cualquiera del móvil


Claro está que estas cosas son las que a mí me vienen bien, a cualquiera de vosotros puede valerle o no. ¿Qué utilizáis vosotros? ¿Conocíais estas apps? ¿Hacéis pomodoros? ¿Cómo os organizáis?

17 feb. 2018

Un guiño a la novela negra (Beatriz G. López)

La experiencia nos hace saber de sobra lo que es una novela, pero no está de más recordarlo a modo de breve apunte: se trata de una narración en prosa, más o menos extensa, que relata una historia de ficción desarrollada en torno a un argumento y unos personajes. Nada nuevo, ¿verdad? Pero ¿qué es la novela negra? Encuadrada dentro de la novela policíaca, suele contener un enfoque realista que se adentra en el mundo de los gánsteres o la criminalidad organizada, cuyos ambientes suelen ser violentos.

Si te da, como a mí, por buscar en Google a los mejores autores de este género comprobarás que este grupo está formado, en su gran mayoría, por autores masculinos. Tampoco es un dato demasiado sorprendente, teniendo en cuenta que esta es una temática asociada tradicionalmente al hombre. Tanto en su escritura como en su lectura. Sin embargo, en los últimos tiempos ha ido creciendo exponencialmente el público femenino que disfruta de estas historias de acción oscuras y sangrientas. Asimismo, el número de autoras también ha crecido. Es para mí un honor decir que me encuentro en estos dos grupos, y supongo que es por eso por lo que estoy escribiendo estas líneas.

Me gusta escribir novela negra, me gustan esas tramas siniestras e intrincadas que suelen sacar a relucir una de las peores caras del ser humano: la codicia, la agresividad, la hipocresía, la competitividad patológica y demás rasgos que se nos ocurren cuando nos imaginamos los típicos asuntos turbios que tienen lugar en solitarios callejones. Llegados a este punto, me gustaría hablar de una anécdota que viví en relación a la cuestión de género que comentaba en el párrafo anterior. Recuerdo que hace años «llevaba» a un personaje masculino en un foro de rol escrito, en concreto, al líder de una banda organizada. Como los creadores del resto de personajes, mi identidad se ocultaba en el anonimato. Al dirigirse a mí fuera del juego, se dio por hecho que yo era un hombre, y me trataban como tal. La sorpresa fue mayúscula cuando se enteraron de que, en realidad, yo era una chica. «¡Lo llevas tan bien que pensaba que eras un tío!», me dijeron. Y si rescato esta memoria aquí no es para vanagloriarme, sino para romper con ese cliché de que una buena historia de novela negra tiene que tener detrás obligatoriamente a un creador masculino. Es algo que quiero recalcar, porque también se aplica a ti como lector o lectora.

¿Por qué habría que leer novela negra? No tengo una respuesta contundente, creo que es cuestión de gustos. Si disfrutas con una buena serie o película policíaca o de gánsteres, ¿por qué no darle la oportunidad a una historia narrada en las páginas de un libro? Da igual cómo seas si lo que te llama, si lo que te gusta es eso. Reflexión que se aplica para cualquier ámbito de tu vida, por cierto.

¿Algún consejo para la lectura del género? Bien es verdad que hay ciertas historias más cruentas y sangrientas que otras, así que si es la primera vez que te adentras en este mundo oscuro, recomendaría leer reseñas y opiniones de otras personas (aunque ¡recuerda!, no dejan de ser algo subjetivo), además de la sinopsis. Aparte de eso, simplemente saborearla, paladear sus misterios. Y, por supuesto, repetir si te ha gustado. En esto no es diferente de cualquier otra temática.
Por mi parte, 13 Milímetros es la saga que tengo en proceso y cuyas dos primeras partes puedes encontrar en Amazon. Algo que suele darse en la novela negra es ir descubriendo la historia exclusivamente desde el punto de vista policial. ¿Y si te dijera que aquí puedes hacerlo desde el punto de vista del criminal? Adéntrate conmigo en un mundo de drogas, pasión y crímenes.

Beatriz G. López

5 feb. 2018

Reseña: Las marcas de la muerte


TÍTULO: Las marcas de la muerte
AUTORA: Veronica Roth
EDITORIAL: RBA
PÁGINAS: 496
PRECIO: 17,10 € | 8,54 € (kindle)
GÉNERO: Ci-fi, Fantasía
SINOPSIS: El don de la joven CYRA consiste en provocar dolor. El mismo dolor atroz que ella siente en todo momento. El don de AKOS le hace inmune a los dones de los demás, pero ¿bastará para salvar a su familia y a sí mismo de un destino tan injusto como cruel? En un universo en guerra, los dones de CYRA y AKOS hacen que sean vulnerables, peones en manos de quienes quieren aprovecharse de su poder. Su única esperanza reside en unir sus fuerzas para luchar contra la injusticia y… Convertir el dolor en poder. La desconfianza en lealtad. El amor en ansia de libertad.
Aquí está mi regalo de Papá Noel —gracias 😊—. No he leído la saga Divergente, pero sí que he escuchado muy buenas críticas de gente de cuyo gusto lector me fío. A penas rompí el papel de regalo en mil trozos, vi una portada llamativa y una sinopsis atractiva. En la sinopsis —como veis arriba—, parece que va de poderes y de personajes con dones chunguitos. La fantasía es algo que me gusta mucho, y unido a los toques de ciencia ficción —aunque mejorables—, consigue +2 puntos.

¿Qué nos encontramos en Las Marcas de la Muerte? Principalmente, un workbuilding en algunos ámbitos, pero con puntos débiles, dos protagonistas que se quedan conmigo, y unos personajes secundarios que, en mi opinión, no son ni buenos ni malos, con lo que genial. El libro ha sido criticado de tener racismo, controversia con el dolor crónico e incitación a las autolesiones. Ahora os lo explico todito. Pasito a pasito.

Tenemos un universo con diversos planetas cada cual más diferente. Entre ellos fluye una Energía —visible— que permite que cada persona tenga un don. ¿Qué es eso del don? Viene a ser lo que hemos llamado toda la vida, un poder. Hay poderes para adivinar el futuro, poderes para arreglar cosas; pero también poderes más extraños, como en el caso de nuestros protagonistas. Akos tiene el don de anular la Energía, y Cyra el de no sentir dolor. Como veis, desde un principio pinta un tanto predecible. Un chico que anula y una chica que necesitan que le anulen el don. ¿Magia? A pesar de esto, no es un inconveniente para no disfrutar de la lectura. Se ve venir desde el principio, y ocurre también en las primeras páginas, con lo cual, tampoco es que sea algo extraño. En algunas escenas, se habla de una tecnología que no he visto en el libro. Tanto futurismo —realmente no se sabe si es futurista o simplemente una distopía—, tanto futurismo, pero no se explica en ocasiones cómo funciona el mundo. El tema de la Energía tiene mucho boom en el libro, en ocasiones hasta me ha puesto los vellos de punta, y, sin embargo, en algunas cosas se queda corto de descripciones.

En el planeta de donde son los protagonistas, que es donde ocurre la historia, hay dos civilizaciones opuestas. Por un lado, tenemos a los thuvetsitas, como Akos, que son más tranquilos, pacíficos, y se dedican más a la parte ganadera. Por otro lado, tenemos a los shotet, como Cyra, que tienen una cultura más agresiva y potente. Cada una tiene sus creencias, y resaltan diferentes partes de la Energía. Si me hicieran elegir con qué civilización me tengo que quedar, no lo sabría. Al final, cuando ya me pusieran la pistola en la cabeza, creo que elegiría ser shotet —pero, please, no como el hermano de Cyra—.

Como hemos dicho antes, Akos tiene el don de eliminar el poder de la Energía. Es un chico al que raptan y se lo llevan junto a su hermano a Shotet, dejando a su padre muerto y a su hermana indefensa. Akos tiene un destino, es decir, pertenece a una de las pocas familias que tienen la suerte de tener algo sobre ellos escrito y que se va a cumplir, hagan lo que hagan —o al menos, eso se cree—. En cuanto en Shotet se dan cuenta de su don, le asignan el trabajo de estar cerca de Cyra para que no sienta dolor. Es un personaje fuerte, con las ideas muy claras y bastante sensible. Luego tenemos a Cyra, una chica más dura que un pedazo de diamante. Su don es sentir dolor, y por culpa de esto, tiene un pasado bastante severo. Su hermano es una persona malvada y horrible gracias a que su padre le hizo pasar una infancia muy dura; y ahora quiere hacérselo pasar mal a Cyra. Obviamente, Cyra y Akos tendrán una historia juntos, no es nada que no se pueda prever.
Después de los protagonistas tenemos a los hermanos de Akos, al hermano de Cyra, y a otros sueltos que tendrán su hueco en la historia. Aún así, lo más destacable es por parte de los protas. Lo que me ha maravillado con respecto a esto es que se ve claramente que ninguna civilización es “la mala” o “la buena”. Lo mismo para los personajes. Cada uno tiene su cultura, creencias, educación y oportunidades. Por el hecho de que los Shotet sean propensos a utilizar la fuerza, no quiere decir que sean peores, al revés, como ya os he dicho, a mí me han convencido más.

Ahora vamos con la parte hard.

Racismo: Al parecer, algunas personas han entendido que los shotet tienen piel más oscura y son los malos, y los thuvesitas tienen la piel clara y son los buenos. Yo no he leído ni entendido eso. Cyra tiene la piel más oscura, sí, y Akos la tiene más clara. También hay shotets que tienen la piel pálida y el cabello rubio, y thuvesitas con el pelo rizado y negro. Yo no veo racismo por ningún lado, ni siquiera se me pasó la idea por la cabeza. Hay dos civilizaciones con características diferentes y opuestas, sí, pero no tienen diferencias “de raza”. Al menos esa es mi opinión.

Dolor crónico: El don de Cyra ha causado algunos problemas. La autora ha querido hacer tributo a las mujeres que tienen dolores crónicos y horrorosos, y es por eso que el personaje tiene ese don. A mí, personalmente, no me ofende ni me ha ofendido en ninguna ocasión. Tampoco entiendo bien por qué pueda ofender. Si tienes tu opinión, déjamela abajo.

Autolesiones: Los shotet tienen la práctica de hacerse una cicatriz —a través de un corte —en el brazo por cada víctima que matan. Llegó un punto en la historia en la que esto, concretamente, a mí me hacía reflexionar —para bien— y me empezó a encantar. El libro, en mi opinión, no incita a autolesionarse ni mucho menos. Para ellos no es un hecho bonito ni guay, es para ponerse en el lugar de la familia de la persona que se fue, es una manera de recordar a esa persona.
Os dejo un video por aquí con el que me sentí muy identificada.

En conclusión, es un libro con sus más y sus menos. Buena ambientación, aunque con algunos agujeros, buenos personajes y unas descripciones de las diferentes culturas que a mí me ha mata’o.